
La iglesia de Santa María de Loureda es también originariamente de estilo románico del siglo XII, aunque sufrió una profunda transformación el siglo pasado, anteponiéndole una fachada neoclásica. Solamente el ábside es románico, abovedado en granito con dos arcos apuntados.
En el testero de la nave, sobre el arco triunfal, entra la luz por un original rosetón. El retablo del altar mayor es una buena obra de Ferreiro y del pintor Landeira, realizado a finales del siglo XVIII.