No nos cansaremos de repetir que hemos pasado una estancia inolvidable en esos lares, no sólo por lo maravilloso del paisaje y las excursiones que hicimos, sino por lo requetetísimamente bien que hemos estado en vuestra casa. Todo de lujo: el alojamiento, las riquísimas cenas (habéis conseguido que Carlota coma setas, increíble...), el trato tan familiar y campechano dispensado, el detallazo que admitáis animales.... También nos encantó la tranquilidad del pueblo, nada turístico, y lo cerca que está de todo lo que merece la pena visitar. En fin, que podría estar enumerando un día entero todas las excelentes cualidades de la posada y sus dueños, pero la mejor prueba para expresar nuestra satisfacción es que volveremos (eso sí, cuando haga menos calor) y que tendréis overbooking, porque no paramos de recomendarla a nuestros amigos...
Seguid siempre así y cuidaros mucho.
Ah, las alubias regalo de Cosme estaban riquísimas
Un abrazo,
Carlota, Olivier y Paqui (la perra)