Hola a todos los que estáis pensando visitar la Posada. Sólo una noche pero fue
maravillosa.
Ibamos de camino a Galicia y no pudimos elegir mejor.
Carlos, el dueño, es un encanto. Nos enseñó todo el hotel, las instalaciones, nos
comentó todas las ideas que tienen para un futuro cercano. Y encima nos ofreció
cenar allí para no volver a coger coche. Que cena! Mi marido, al que no le gusta el
vino, disfrutó con la copa que nos ofrecieron. La ensalada, recogida en el momento
por el padre de Carlos, de la huerta que allí tienen. El plato de embutidos
exquisito y la estancia en la suite Isabel la Católica...indescripitible!.
Además conocimos al benjamín de la familia, un pequeñajo que promete ser aún más
encantador que sus papás.
El viaje de vuelta fue por otra zona pero nos hemos prometido volver.
Gracias!!
Alfonso y Ana. Granada
16 julio 2008