Repetiamos ya estancia en el Cigarral del Pintor y volveremos a repetir. Un lugar que no es facil encontrar hoy en dia en cuanto a alojamientos rurales. Estamos acostumbrados a sacrificar "comodidad" por "encanto", esto no ocurre en este hotel donde se combinan a la perfcion el eutentico sabor y tradicion castellanos con el bienestar de unas instalaciones actuales y preparadas. Eso a parte del exquisito trato recibido por los porpietarios, que hicieron que nos sintieramos como en casa pero rodeados de unos paisajes inolvidables. Los jardines y piscina, las habitaciones, todo impecable y el desayuno buenisimo.