Nos alojamos un fin de semana en esta fonda para conocer un poco la comarca del Matarraña. La Freseneda es una localidad que se enccuentra a unos 20-30 minutos de Alcañiz, y a unos 15 minutos de Valderrobres, cabecera de la comarca del Matarraña. La fonda se encuentra a unos escasos cinco minutos andando de la plaza del Ayuntamiento y es fácil de aparcar cerca el vehículo. La zona es muy tranquila. Cada una de las habitaciones tenía un nombre particular, El Trujal, La Cabaña, La Grancha... La habitación que nos tocó era muy acogedora, con vistas al jardín que tienen como terraza, muy limpia. La decoración es simple, pero moderna, aunque echamos en falta alguna pequeña mesa para dejar cosas, aunque con el armario y un baúl que había nos apañábamos. No hay que dejar de pasar la oportunidad de cenar en su restaurante, con platos exquisitos y a buen precio. El desayuno constaba de bollería, tostadas, zumo y luego café, te, leche... En cuanto al personal de la fonda solo hay que decir que es de primera. Muy atentos con los huéspedes, te aconsejaban sobre qué lugares visitar o dónde poder ir. Siempre dispuestos a ayudarte en lo que fuese. Sin duda se agredece mucho el trato recibido. En definitiva, aconsejo este lugar como base para luego conocer toda la comarca del Matarraña, que es una zona que yo no conocía pero que sin duda merece la pena descubrir, solo hay que animarse a ello.