Un lugar entrañable
Hace unos días estuve por aquí con mi familia, yo soy un enamorado del Valle de Alcudia, y lo he visitado en infinidad de ocasiones, interesándome por la fotografía de su fauna y flora. Pero en esta ocasión viajé con la familia y busqué algún lugar acogedor, y eso es lo que encontré. Cuando vi la foto del mirador de madera me cautivó. Luego resultó ser mejor aún, pues el conjunto de casas de madera, piscina cubierta climatizada, restaurante y mirador es una delicia.
A pesar de conocer la zona (creía que bien), Manolo“el dueño” me demostró conocerla mejor y me indicó en unos mapas muy curiosos que el mismo hace, unos cuantos sitios…increíbles que pude visitar hasta con la familia.
En mi opinión, el lugar es acertadísimo, en la falda solariega de una sierra desde donde se domina la vertiente oeste del valle de Alcudia cuando se adentra en sierra morena, está situada junto a un pueblecito, Hinojosas de Calatrava. Muy bien comunicada por carretera hasta la misma puerta del hotel.
La comida es casera y buena, guisada por Maria José “la dueña”. La habitación muy grande nos sorprendió, con un ventanal enorme sin contraventanas, pero con cristal de espejo que no te ven desde fuera, así entra la luz todo el día reservando la privacidad “acertadísimo” aunque si quieres estar dormido a las 12 de la mañana te va a se difícil… sobre todo porque a esa hora ya estás pateando el campo o los mil lugares interesantes que hay en la zona; por cierto…muy cerca están las excavaciones de la ciudad romana de Sisapo, impresionantes.
Resumiendo, lugar acogedor y trato entrañable.
Por cierto, he leído los comentarios de otros “clientes” y da la sensación que no hemos estado en el mismo sitio, pues mi experiencia es totalmente positiva y si me permiten los dueños mi humilde opinión, no deben contestar a los comentarios negativos, seguro que ni son clientes.