Una experiencia rural en pleno contacto con la naturaleza. Así queremos que entendáis vuestra estancia con nosotros.
La Quinta de los Enebrales, que debe su nombre a la gran cantidad de Enebros, una especie protegida que encontraréis en toda la finca, es un Centro de Turismo Rural donde encontrar descanso y tranquilidad, pero también un Centro donde conocer el entorno natural y aprender a cuidarlo, respetarlo y mimarlo.
Cada estación del año se disfruta en el Centro: Disfrutar la primavera en el jardín y en sus pantanos, del frescor del monte y de la piscina durante el extenuante verano, del paisaje y de las setas durante el otoño y de la acogedora chimenea durante el invierno. En cualquier momento del año unos días en la Quinta son suficientes para encontrar paz y equilibrio.
La gestión familiar y el contacto humano son la base de nuestro servicio, un servicio atento para que al final de vuestra estancia os sintáis no sólo relajados sino también enriquecidos. Por favor, no dudéis en preguntarnos, estamos siempre a vuestra disposición.
La fauna, la flora, las noches estrelladas, los alimentos y las actividades deportivas, culturales y ambientales que la Quinta y su entorno ofrecen, son experiencias de las que una vida veloz y ajetreada nos impide disfrutar.
- Las estructuras de la Quinta han sido pensadas para poder vivir con cierto confort pero siempre respetando el entorno rural donde nos encontramos.
- Un pequeño jardín al cual asoman todas las habitaciones del centro. Una edificación perfectamente integrada en su entorno natural, donde la piedra y la madera son los principales materiales. Pensada para ofrecer la máxima independencia y tranquilidad, cada una de las habitaciones del centro tiene un acceso directo desde el exterior.
- Un gran y acogedor salón comedor donde se encuentra una enorme chimenea siempre encendida, juegos de mesa, libros sobre el entorno natural, histórico y cultural de la zona.
- El Centro cuenta con 11 habitaciones con baño completo. Al lado del comedor hay dos servicios para no tener que volver siempre a las habitaciones. Un salón comedor con chimenea para las tardes de otoño y las noches de invierno, una pequeña biblioteca para disfrutar del siempre más olvidado placer de la lectura, juegos de mesa, televisión con Canal Satélite que esperamos no tengáis tiempo ni ganas de encender.
- Por la noche, las estrellas son el invitado de honor, desde los dos miradores encontraréis un lugar de paz y tranquilidad desde donde disfrutar del manto estrellado… inolvidable.
- Una finca de 100.000m2 a vuestra entera disposición en medio de un gran pinar, un jardín con gran variedad de especies que os invitamos a recorrer y analizar con nosotros.
- Sugestiva y siempre apreciada es la zona de piscina para los calurosos días de verano. Allí encontráis una “playa” para nostálgicos de la costa y a vuestra disposición toallas, sombrillas y juegos de playa para los más pequeños.
- Nos os podéis perder nuestro pequeño huerto donde cosechamos tomates, pimientos, fresas, judías… que utilizamos en nuestras cenas y desayunos.
Habitaciones
• 4 Dobles
• 1 Dobles de Matrimonio
• 3 Triples
• 3 Cuadruples