Hemos pasado unos días para recordar, el Hotel, las cenas, la música... las copas, los jardines con el perro Maku, las ovejas y los columpios, las vistas son un espectáculo y todo está muy cerca, playas, los Picos de Europa, Covadonga, los lagos, las excursiones y los restaurantes recomendados por el Eduardo el propietario. Un aciero para escaparse con la mujer y los niños... todos felices. Gracias.