
Se celebra integramente al aterdecer del jueves del Corpus y el domingo siguiente.
Es la Patum una fiesta de carácter esencialmente popular. Consiste en un drama mímico dividido en varios cuadros, que se representa en la plaza de la Constitución, vulgarmente llamada Cremada, en medio de una extraordinaria multitud de bergadanes y forasteros, que la llenan por completo, así como todos los balcones, ventanas y hasta tejados que dan a ella.
El público la llama Patum por el sonido que da un gran atabal, que casi constituye su símbolo, y el continuo golpeado en su parche repite siempre la palabra Pa-tum, pa-tum, pa-tum..., pero en la época en que se instauró fué apellidada la Bulla.
La Patum está compuesta por diferentes cuadros: turcs i cavallets (turcos y caballitos), maces (diablos), guites, áliga (aguila), nans vells, gegants i nanas nous (enanos viejos, gigantes y enanos nuevos), y plens.
Uno tras otro siguiendo siempre el mismo orden van saliendo del ayuntamiento a la plaza de Sant Pere, escenarios de sus evoluciones o saltos.
Para conocer un poco mejor a los personajes que desfilarán, a continuación damos una breve descripción de cada uno de ellos:
- Los turcos y caballitos: representan enfrentamientos entre moros y cristianos.
- Los diablos: van vestidos con brillantes colores cubriendo sus caras con caretas, van arriba y abajo haciendo estallar sus cohetes.
- Las guites: una especie de monstruos de grandes dimensiones que corre alborotada con el fuego que sale de los fuets que llevan en la boca.
- El águila: de testa colorada interpreta una mejestuosa danza al compas de la música (su participación está íntimamente ligada al origen de la patum).
- Los gigantes: giran sobre sí mismos contámdose entre los más tradiciones de cataluña.
- Los plents: son una especie de hombres-musgo cubiertos por hierbas armáticas, oculta su cara con una máscara horrorosa y con fuets encendidos en la cabeza, manos y cola marcan el punto culminante de la fiesta.
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