Hemos estado alojados del 11 al 15 de agosto y hemos venido encantados. Tenemos mucha experiencia en turismo rural y conocemos muchos alojamientos pero en ninguno nos han tratado tan bien como en éste.. Consuelo y su marido son encantadores, siempre atentos y pendientes de todos sus clientes. La comida estupenda y el mousse de limón de consuelo insuperable. Volveremos seguro