Somos un grupo de amigos con niños y, la verdad, es que hemos pasado unos días estupendos de fin de año. Mar y Miguel son encantadores, siempre atentos y, sobre todo, ayudando a que la estancia fuera lo más agradable posible, tanto con los mayores como, especialemente, con los niños. La casa es perfecta, las habitaciones espaciosas, los salones amplios y acogedores. El exterior es idoneo para que los niños correteen, sino hubiera sido por la lluvia caida en estos días.. mala suerte. Esperamos repetir en mejor época del año. Sin duda un alojamiento altamente recomendado.