Llegando al extremo norte de la provincia de Cáceres, sin duda debemos hacer un alto en el camino para pasar unos días en Plasencia. Sin llegar a ser comarca, se encuentra enclavada estratégicamente entre La vera, Las Hurdes y el Valle del Jerte, lo que la convierte en un lugar perfecto a ser usado como “base de operaciones” de multitud de interesantes excursiones.
Desde alguna de sus múltiples casas rurales pueden programarse todo tipo de rutas de senderismo, actividades acuáticas en ríos y lagos, o pequeñas rutas gastronómicas y vinícolas que harán las delicias de los paladares más exigentes.
Además, la misma Plasencia es una ciudad cargada de Historia y monumentalidad en su sentido más literal. Todo el que viaja allí vuelve con la sensación de haber visitado una ciudad de gran influencia medieval única y la recomienda como destino a familiares y amigos. Sin duda muy pronto estaremos entre ellos.