La Montaña de Riaño situada al nordeste leonés, al amparo de las altas cumbres de los Picos de Europa, acaricia los azules y puros cielos de este impresionante parque nacional, por donde las torrenteras de agua cristalina nos devuelven a lo más puro de la naturaleza.
El nuevo Riaño descansa a orillas del plateado pantano que anegó la vieja población. Sobre sus aguas se dibujan las cumbres de las montañas, invitándonos a navegar y a escalar por esos agrestes roquedos moteados de sabinas y hayas, sobrevolados por el planear de águilas y buitres.
Un gran paraiso en su estado más puro y fascinante para el senderismo y otras actividades al aire libre. Las delicias culinarias como el queso de Valdeón y la carne de vacuno, son reclamos ineludibles al calor de las chimeneas en las magníficas construcciones de piedra que jalonan la arquitectura montañesa, donde podremos hospedarnos.