Sin duda una de las ciudades más bellas y con más historia de Europa, Córdoba posee numerosos y valiosísimos monumentos que datan desde su fundación en la época romana hasta la actualidad.
De visita obligada es la Mezquita-Aljama, joya de la arquitectura islámica, ubicada en el barrio de la Judería, declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco, pero también el Alcázar de los Reyes Cristianos, la Sinagoga o el Puente Romano. El visitante tampoco debe dejar pasar la oportunidad de contemplar en las afueras de la capital, las ruinas de Madinat Al-Zahra (Medina Azahara) ciudad construida por Abderramán III en honor de su favorita.
Si vamos a Córdoba en primavera, tendremos la oportunidad de disfrutar de las innumerables fiestas que tienen lugar en Mayo, como son las Cruces o los Patios.
Una visita a la capital cordobesa desde alguno de los maravillosos alojamientos rurales de los alrededores se convertirá sin duda una experiencia inolvidable que querrás repetir, si es que no te quedas a vivir.