Cuando llegamos a Babia entendemos porque esta comarca leonesa fue elegida lugar de reposo de los Reyes de León, ya que nos encontramos en un espacio natural Reserva de la Biosfera. Nuestros sentidos se verán invadidos al instante por los olores, los sabores y los colores más sugerentes. El verde de sus prados de ganadería y sus montes de plantas medicinales nos darán la bienvenida al paraíso.
Los chopos y fresnos inundan las orillas de la carretera, ofreciendo entre sus ramas la sombra y el reposo que buscamos. El paisaje se torna gris en los altos valles de Babia, debido a la roca caliza propia de la Cordillera Cantábrica.
Babia nos invita a disfrutar de numerosas actividades al aire libre como la pesca de truchas en el Sil o la recogida de setas. Desde una de sus magníficas casas rurales podremos entrar, de manos de la naturaleza, en un plácido recodo del mundo al que siempre querremos volver.