Estuvimos 4 días estupendos. El ambiente es muy cálido, todo nuevo y con mucho gusto.
Y qué decir del entorno? Todo verde y olor a naturaleza. Ideal para desconectar y visitar la zona.
Además, Arantza y Koldo, los mejores caseros; amables y atentos, así como buenos asesores turísticos a los que aprovecho para mandarles un fuerte abrazo desde Barcelona.
Ánimo con el txakoli.