Maravilloso, para descansar de verdad:
He estado tres días en este lugar donde he encontrado lo que buscaba, tranquilidad, relax y el "sonido del silencio"...Cuando te pones a andar parece que el campo no tenga fin, que te encuentres en medio de la nada...entonces te paras y sólo escuchas el silencio y la maravilla del canto de los pájaros...Un auténtico oasis de paz.
La casa es un encanto, muy bien acondicionada. He disfrutado de los desayunos frente a la chimenea, del silencio de sus habitaciones, de su gimnasio, y de la relajante sauna.
Las comidas una maravilla, en cuanto a presentación, daba pena hasta comérselas y la calidad excelente.
Y qué decir del trato, Choni, su hijo y su marido, me han mimado tanto que me he sentido como una reina...Gracias por todo. Volveré seguro. Ahora que he visto la maravillosa puesta de sol y los campos en invierno, seguro que en primavera estarán preciosos.
No me cansaré de daros las gracias. Espero que toméis una copita a mi salud para celebrar el año Nuevo...y que seáis muy felices...