Cuidada, con encanto, con todo lo necesario... para sentirse como en casa. No sólo por la comodidad y detalle de la casa sino por la amabilidad de sus dueños, Jesús y Manuela, que nos han cuidado con mil detalles y han estado pendientes de lo que necesitábamos en cada momento. Disfrutar del jardín es una delicia, tranquilidad total, con la ventaja de la cercanía a Segovia y a otros muchos sitios. Hemos difrutado mucho, sobre todo nuestro peque, David, que cuando sea más mayor (aún no tiene el año) podrá corretear por el jardín y pasárselo en grande. Volveremos.