Somos un matrimonio con dos niños que vivimos en Madrid, fuìmos al Rincón de Miguel Angel por que lo vimos en internet y nos pareció muy bonita, nuestra sorpresa y la de los niños fúe al entrar en la casa "El Salvador" nos sorprendio tanto pués era más bonita, mas encantadora y con más detalles de lo que figura en la página de internet. Por la noche al dormir era una autentica tranquilidad, te sobrecoge el silencio y el sueño que recibes hace que al día siguiente te encuentres muy relajado. El dueño nos acogió con tantos detalles y atenciones que nos abrumó, nos regaló una botella de buen vino con chorizo y pán y nos dejo aceite, vinagre y sal para hacernos una ensalada que se nos olvidó en Madrid, nos informó de todo lo relacionado con el entorno de su pueblo y nos fuimos de Fuentepelayo dejando con cariño un nuevo amigo (Miguel Angel), al que le prometimos que volveriamos muy pronto.