Situadas en un pequeño pueblo segoviano, Castro de Fuentidueña, muy cercano a la ermita de San Frutos, que preside majestuosa las hoces del río Duratón a su paso por Villaseca, lo que permite disfrutar de diversos deportes al aire libre (piragüismo, senderismo, rutas BTT...).
Construidas entre las gruesas paredes de una casa con mas de 100 años de antigüedad. Las obras de restauración se terminaron en el 2009.
Su cercanía a la villa de Sepúlveda y pueblos como Pedraza, Sacramenia, Peñafiel o Aranda de Duero, sugiere visitas turísticas y degustación de platos típicos (cordero, cochinillo...).
Otras visitas obligadas son las bodegas; Protos, Abadía Retuerta, Emilio Moro... en las que se pueden adquirir unos de los mejores vinos de España.