Solo una palabra califica la casa, el entorno y sus dueños... inmejorable. Hemos pasado allí la Nochevieja, en un marco incomparable y creo que hablo por todos cuando digo que ha sido una experiencia única. Decir que las fotos no hacen justicia a la casa, cuando entras en ella lo que sientes y ves te hace sentirte en otro sitio, en otro lugar, es como si el tiempo se parase durante tu estancia alli... Creo que no se puede explicar con palabras la magia de la casa, sólo puedo recomendar ir a disfrutarlo, nosotros volveremos.
Y ante todo gracias a Tere, a su marido y a Elena por hacernos sentir tan bien, por preocuparse tanto por nosotros y por el trato tan acogedor que nos dispensaron