He estado con mi familia una semana en agosto en esta casa y hemos quedado realmente conformes. La casa está fenomenal para 4 personas, muy cuidada, con bonitos detalles, con unos sofás muy cómodos y, sobre todo, muy limpia. Las camas, muy confortables. Los electrodomésticos en correcto uso. En cuanto al menaje, completísimo, pues hay de sobra para más de 4 personas (a veces no siempre es así). Pero, lo mejor, la tranquilidad y las vistas de la casa (expongo estos datos "tan fríos" porque creo que son los que necesita el viajero).
Tengo que hacer desde aquí especial mención a Marta, que nos atendió en ausencia de la propietaria de la casa por motivos particulares (nos advirtió de antemano), y que, pese a ser la competencia, derrochó con nosotros y nuestros hijos un trato exquisito. También especial mención para sus hijos, que acogieron a los nuestros como amigos de toda la vida.