Noa tengo más que buenas palabras para describir como es la Casa rural Sierra de Tormantos y el magnifico trato que recibimos el tiempo que estuvimos con ellos. Estuvimos alojados 5 dias después de Pascua ya que en Mallorca son dias de vacaciones escolares y teniamos muchas ganas de conocer la provincia de Cáceres. Viajamos un matrimonio con dos hijos de 9 y 13 años y mis suegros. No sabiamos muy bien que nos depararía el viaje, ya que alzehimer empezaba a dejar huella en mi suegro. Así que, nos liamos la manta a la cabeza, y los convencimos para que se vinieran con nosotros. La mejor decisión de nuestra vida, ya que a la semana de regresar a Mallorca, el falleció de repente. Mi suegro se lo pasó genial y el trato con la famiíla que regenta la casa no puedo ser más atento y cordial. No nos pusieron ninguna pega y todo fueron facilidades.
La casa muy comoda. Nosotros estuvimos alojados en la suite familiar que dispone de dos habitaciones que se comunican y un baño, y mis suegros en una doble. Las habitaciones y los baños son amplios, y como ya le dijimos a Jesús, ni las fotos ni el vídeo, refleja la amplitud y la limpieza de las habitaciones. Además, tienen unas vistas impresionantes a la Sierra de Tormantos. la casa está a los pies de la Sierra y era impresionant asomarte a la ventana y admirar el paisaje y las cumbres nevadas-
Los desayunos magnificos. No podíamos acabar con todo lo que había: tostadas con tomate o con mantequilla, mermeladas,bizcochos y tartas caseras, zumos,
magdalenas, yogures, infusiones,... Por cierto, la tarta de queso, insuperable.En fin, que costaba levantarse de la mesa.
El trato y la disposición de los dueños, inmejorable. Aunque teniamos bastante clara que queriamos ver, ellos nos aconsejaron y nos informaron de rutas y cosas que hacer y ver. Y menos mal, porque este años los cerezos han florecido muy tarde, y ellos nos aconsejaron ir el último día de nuestra estancia para poderlos ver con más floración. Fue una pasada.
En fin, espero volver otro año para disfrutar con más calma de esta casa rural y de esta estupenda família que nos acogió con todo su cariño y amabilidad. No os olvidaremos
Luisa, Miguel, Lluís y Miquel y los abuelos Isabel y Miguel