Olorosa y gustosa experiencia, por: Jose María, Montserrat, Marina y Ariadna - mmatenci, 12/oct/2006
Dejando al margen las atenciones de Victoria y Joaquín, excelentes personas y dispuestos a recomendarnos mil y una actividad a realizar en los alrededores de este pequeño y encantador pueblo, lo que más nos impresionó de esta casa y de su marco, fue la tranquilidad y el relax del que disfrutamos, gracias a las condiciones y recursos de la casa, de las posibilidades de su entorno y, sobretodo a dos aspectos, tal vez anecdóticos, pero que fueron la guinda de nuestra estancia: los diferentes aromas que nos acompañaron por las diversas estancias de la casa y los masajes con chocolate de Nausika. Y el piso superior, una aventura para nuestras hijas, con muchos recursos (que no sólo juguetes), preparados en sobremanera, para pasárselo bien. ¡Pocas veces hemos coincidido tanto con nuestras hijas en las valoraciones de un alojamiento en el que hemos estado!