Unas Navidades inmejorables. Naturaleza en su máximo esplendor. La Ruta del Alba fue lo que más nos impresionó, con todas esas cascadas, y esos bosques repletos de musgo y de árboles de formas extrañas. Como estar dentro de un cuento de hadas. La casa muy bien preparada, perfecto para pasar unos días en familia, y el dueño, nos ihizo sentir como en nuestra casa.