Una casa maravillosa
Desde hace 14 años, hemos “probado” por diferentes pueblos y ciudades españolas el mundo rural, y quien iba a decirnos que ibamos a encontrar encontrar en medio de un bonito y tranquilo pueblo como es Biar, una casa como ésta. En cuanto traspasas el hall te trasladas inmediatamente a principios del siglo pasado, te recreas mirando la exquisita decoración, los detalles, el maravilloso jardín, su piscina, en fin, te quedas sin palabras…. Han sido tres días llenos de encanto, tranquilidad y de una inmensa sensación de estar como en casa. La belleza de la casa es increíble y los desayunos presentados con un gusto exquisito. El trato de Catalina excepcional. Recomendable cien por cien.