Realmente a quien le apetezca pasear por un paisaje rural, inmerso en un bosquecillo; debería elegirlo... rodeado por una de las fragas mas bonitas que se puedan ver, castillos, y monasterios con el aire de permanecer en el tiempo. Hemos pasado unos días esplendidos, aunque el tiempo no acompañe, como en nuestro caso, nos ha mostrado colores y una atención, franca y cordial, y sobre todo cercana y amena, con buen gusto en la decoración, lo que hace un ambiente calido y confortable en todo momento, junto al paisaje digno de fotografía. Si queréis desconectar y volver a sentir lo que nos rodea, pasaos por allí... vale la pena, Galicia hermosa y verde, con lo mejor de su gente.