Estuvimos en las cuevas el pasado mes de Agosto y, sólo puedo decir que tanto mis hijos como nosotros disfrutamos de lo lindo, las cuevas están perfectamente equipadas, no les falta de nada, y las instalaciones son perfectas para descansar de la rutina diaria, porque si quieres hacer deporte, te dan la posibilidad de hacerlo, si lo que buscas es relax, también lo encuentras, y si lo que buscas es hacer turismo, en los alrededores tienes infinidad de sitios que visitar.
Por otro lado, tanto Juan de Dios, como Carmen, que son las personas encargadas del mantenimiento de las casas cueva, son unas personas excelentes, con un don especial para hacer que todo el mundo se encuentre a gusto en sus instalaciones.
Nosotros jamás olvidaremos la experiencia de vivir en una cueva, pero mucho menos lo bien que nos encontrabamos tanto en la cueva como en el recinto. Nuestros hijos ya nos están pidiendo que volvamos...
Y prometemos volver.
Gracias por todo y un besote muy fuerte para Juan de Dios y para Carmen