Hemos estado en varias ocasiones para las mismas fechas, en esta ocasión además el paisaje era algo más espectacular si cabe, todo el camping estaba cubierto por un manto de nieve. Las instalaciones como siempre son estupendas y la ubicación es inmejorable, estás muy cerca de las pistas de esquí de la Molina y la Masella, de Andorra, a un paso de Puigcerdà y tienes la oportunidad de visitar el "pessebre vivent" de Prullans con sus paradas de venta de artesanía. En frente del camping tienes una granja de animales que es genial para los niños. Los bungalows están situados en la zona más alta del camping, los hay de diferentes tipos y están muy bien acondicionados, hemos estado en modelos diferentes, esta última vez en el "canigó" por ser el de mayor capacidad, la única pega es la buhardilla, por su sistema de escalera para subir, son escaleras abatibles no indicadas para niños pequeños y el hueco queda abierto por la noche. Estoy segura que le pondrán solución con alguna compuerta que se pueda abrir o cerrar por la noche desde la misma buhardilla para mayor tranquilidad de todos. Pero la verdad es que son totalmente recomendables.