En el casco urbano de la localidad madrileña de Rascafría, en pleno Valle del Lozoya y a sólo diez minutos de las pistas de la estación de Valdesquí, se encuentra Casa Granero, un edificio singular rehabilitado de construcción tradicional.
El edificio siempre había pertenecido a una familia del pueblo, pero sus propietarios lo mantuvieron cerrado hasta que recientemente, decidieron transformarlo en un alojamiento rural. Para recuperarlo fue necesario emprender una intensa reforma con unos resultados excelentes.
Se recuperaron los elementos arquitectónicos tradicionales, como los muros de carga de piedra y ladrillo visto o las vigas de madera del techo. Aunque el alojamiento se encuentra en el centro de Rascafría, desde él se accede a campo abierto en sólo unos minutos de agradable paseo, lo que permite contemplar el valle del Lozoya y sus montañas. Además, junto al edificio serpentean las tranquilas aguas del río Artiñuelo.
Casa Granero
Las ocho habitaciones que ofrece Casa Granero disponen de una pequeña zona de estar, chimenea y cuarto de baño completo.
Cada alojamiento está decorado en un tono distinto, pero siempre con colores acogedores que invitan al descanso.
Rascafria